Nuevo tema ya actualizado en el curso de Autoestima: Culpa y perdón

Uno de los módulos del Mapa de Ruta de la Autoestima trata sobre la culpa, el auto-castigo, el arrepentimiento y el perdón interior y cómo están relacionados con ella.

Sufrimos cuando rechazamos una parte de nosotros por considerarla mala. Y cuando esta parte actúa  y los demás reaccionan con dolor, si pensamos que somos los causantes sentimos culpa.

Pero, realmente, el dolor está causado por situaciones no resueltas, por falta de información y por creencias que no son reales. Así que, realmente, nadie puede causar daño a otro, sólo ayudarle a ver lo que ya tiene dentro de sí, lo hagamos consciente o inconscientemente.

En la Autoestima, muchas veces el miedo a decir las cosas se ve reforzado por un sentimiento de culpabilidad, si piensas que has hecho algo “incorrecto” anteriormente y entiendes que “debes asumir“ tu responsabilidad.

Pero responsabilidad es distinto de castigo. Puedes hacerte responsable de lo que hiciste anteriormente aprendiendo de ello y actuando de forma distinta la próxima vez, pero sin castigarte. El auto-castigo sólo bloquea el aprendizaje.

El arrepentimiento conlleva culpa. Es distinto de un aprendizaje para el futuro. Llega con el miedo a las consecuencias o a la situación que nos ha traído. En otro caso, no nos arrepentiríamos. Sea lo que sea lo que hiciste y las decisiones que tomaste, fue porque en ese momento creías que era lo mejor para salvaguardarte.

Realmente, no sabemos lo que es mejor para nosotros ni para los demás. A veces, las opciones que creíamos peores nos traen las circunstancias para aprender lo que necesitamos.

Si nuestro inconsciente dirige más del 95% de nuestros comportamientos y nuestras reacciones ante los demás están dirigidas casi íntegramente por ese inconsciente en “comunicación” con el inconsciente de la otra persona, sólo tenemos una pequeña porción de información. Por lo tanto, no somos realmente conscientes de por qué las situaciones son como son y lo que nosotros o las otras personas queremos experimentar y aprender de ellas. Así que, sentir culpa o arrepentimiento por algo de lo que desconoces los motivos reales, no tiene sentido.

“Quien sabe perdonar fulmina el error en su mente para siempre.

La culpa es ciega porque no ve que para sanar un error no se requiere sacrificio, sino esa luz que siempre os negáis en el corazón.

La culpa y el sacrificio enseña a través del sufrimiento y su plan expiatorio es falso.

El amor lo hace desde la verdad y por tanto es eficaz porque es real. (…)

El perdón es vuestro desde incluso antes del error, comprended que en vosotros está la aceptación de la Luz (…), la luz que redime y cura”.

– Un Curso de Milagros –

Sentimos el verdadero perdón cuando nos damos cuenta de que no hay nada que perdonar. Y el mayor perdón es hacia nosotros mismos.

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