Lo que nadie te cuenta de emprender on-line

Hace unas semanas contactó conmigo Concepción Sanjerónimo, que había realizado el curso on-line de Autoestima, proponiéndome hacer una entrevista para su web, Business New Generation, donde ayuda a otros emprendedores a hacer más fácil su camino. Es una web muy interesante y su proyecto “Lo que nadie te cuenta de emprender on-line” incluye vídeos con entrevistas a emprendedores/as que seguro nos servirán a todos.

Te animo a leerla completa y ver el vídeo de la entrevista en su web:

La autoestima del emprendedor

La Escucha Activa y la Empatía

La comunicación está presente en todas nuestras relaciones. Nos comunicamos continuamente, ya sea verbalmente o con gestos e, incluso, energéticamente.

Las habilidades sociales de comunicación son importantes para nuestra relación con los demás (familia, trabajo, amigos) y solucionar positivamente situaciones conflictivas.

El tema de las relaciones interpersonales está también directamente relacionado con la autoestima. Te ayudan a reforzar tu valoración personal, pero debes tener en cuenta que las técnicas en sí no “funcionarán” realmente si no cuentan con un sentimiento honesto de comunicación y valoración tanto de ti como de la otra persona que las sustente.

La escucha activa

No es lo mismo oír que escuchar. Y podemos escuchar pasiva o activamente. Ambas opciones tienen su función.

La Escucha Activa tiene como objetivo motivar a la otra persona a que hable, se exprese de una forma abierta y equilibrada y se sienta escuchada.

Por tanto, utilizamos esta habilidad cuando la conversación se centra en la otra persona:

  • Para expresar sus sentimientos
  • Cuando tiene un conflicto
  • Cuando nos quiere relatar algo que le hace ilusión
  • Para conocerla

La empatía

La empatía está relacionada con la escucha de los sentimientos.

Ayuda a crear un clima de confianza y posibilita que la otra persona se exprese abiertamente.

No es necesario “estar de acuerdo” con los sentimientos de la otra persona, es decir, sentirse igual que ella. Simplemente, se trata de aceptarlos y ponerse en el lugar del otro, en relación a las circunstancias y también con su forma de ser y pensar.

La diferencia entre empatizar y simpatizar es que, en el segundo caso, asumimos también esos sentimientos como propios, ya sea de forma autoinducida (por “simpatía”) o porque nos recuerdan a una situación propia aún no resuelta.

La forma más eficiente de ayudar a la otra persona, es no encontrarnos en la misma situación que ella, ya que, entonces, interpondríamos nuestra propia conversación con la suya.